1En un tazón grande, mezcla la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal.
En otro recipiente, bate los huevos y luego añade la leche y la mantequilla derretida. Mezcla bien.
Vierte la mezcla líquida en los ingredientes secos y revuelve hasta que estén bien combinados. No te preocupes si quedan algunos grumos.
Calienta una sartén antiadherente a fuego medio y unta un poco de mantequilla o aceite.
Vierte aproximadamente 1/4 de taza de la mezcla en la sartén caliente por cada pancake.
Cocina hasta que aparezcan burbujas en la superficie y los bordes estén dorados, luego voltea y cocina el otro lado hasta que esté dorado.
Repite el proceso con el resto de la masa.
Sirve los pancakes calientes con tus acompañamientos favoritos.