
Made with AI
Deja que la mantequilla se ablande a temperatura ambiente, sin llegar a derretirse.
Coloca la mantequilla y el azúcar en un recipiente. Bate durante 2 o 3 minutos, hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.
Incorpora el extracto de vainilla y mezcla bien.
Añade la harina y la sal. Mezcla únicamente hasta formar una masa uniforme; evita trabajarla en exceso.
Forma un disco con la masa, envuélvelo y refrigéralo durante 30 minutos para que adquiera firmeza.
Precalienta el horno a 170 °C, con calor arriba y abajo. Cubre una bandeja con papel de horno.
Extiende la masa hasta dejarla con un grosor aproximado de 3 mm. Corta las galletas y distribúyelas sobre la bandeja, dejando un poco de espacio entre ellas.
Refrigera las galletas ya cortadas durante 10 minutos para ayudar a que conserven su forma y queden más crujientes.
Hornea durante 12 a 16 minutos, hasta que los bordes y la base estén bien dorados. Vigílalas durante los últimos minutos para evitar que se quemen.
Apaga el horno y deja las galletas dentro durante 2 minutos con la puerta entreabierta para favorecer una textura más seca y crujiente.
Pásalas con cuidado a una rejilla y déjalas enfriar por completo. Se volverán más crujientes a medida que se enfríen.