1Precalienta el horno a 180 grados Celsius.
Derrite el chocolate negro y la mantequilla juntos en un recipiente resistente al calor, ya sea en el microondas o al baño maría, hasta que estén completamente derretidos y mezclados.
En un bol aparte, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté suave y esponjosa.
Añade la mezcla de chocolate y mantequilla derretidos a los huevos y el azúcar, y mezcla bien.
Tamiza la harina sobre la mezcla y remueve suavemente hasta que esté completamente incorporada.
Vierte la mezcla en un molde para hornear previamente engrasado.
Hornea durante 20-25 minutos o hasta que la superficie esté crujiente pero el interior aún esté un poco húmedo.
Deja enfriar antes de cortar en porciones y servir.