
Creado con IA
Mezcla el agua tibia con el azúcar y la levadura seca. Deja reposar durante 5-10 minutos, hasta que aparezca una ligera espuma en la superficie.
Coloca la harina y la sal en un recipiente grande. Mézclalas bien y forma un hueco en el centro.
Añade en el hueco la mezcla de levadura, el huevo y el aceite de oliva. Mezcla hasta obtener una masa uniforme.
Amasa sobre una superficie limpia durante 10-12 minutos, hasta que la masa esté lisa, elástica y ligeramente pegajosa. También puedes amasarla con una amasadora durante 7-8 minutos a velocidad media-baja.
Forma una bola, colócala en un recipiente, cúbrela y deja que fermente en un lugar cálido durante 60-90 minutos, o hasta que duplique su volumen.
Presiona suavemente la masa para expulsar el exceso de gas y divídela en 8 porciones iguales.
Aplana cada porción formando un rectángulo pequeño. Enróllala firmemente desde uno de los lados largos, sella la unión y afina ligeramente los extremos para obtener panes alargados.
Coloca los panes con la unión hacia abajo sobre una bandeja de horno, dejando espacio entre ellos. Cúbrelos y déjalos fermentar durante 35-50 minutos, hasta que estén visiblemente esponjosos.
Precalienta el horno a 190 °C con calor arriba y abajo.
Hornea los panes durante 15-18 minutos, hasta que estén dorados y su temperatura interior alcance aproximadamente 93 °C.
Retira los panes del horno y déjalos enfriar sobre una rejilla. Espera al menos 20 minutos antes de abrirlos y utilizarlos para preparar los perros calientes.