
Créé avec l’IA
Coloca la carne picada de pollo en un bol. Añade el huevo, el pan rallado y la mitad del ajo picado.
Mezcla los ingredientes hasta obtener una masa uniforme, sin trabajarla en exceso para que las albóndigas queden tiernas.
Divide la mezcla en porciones y forma albóndigas pequeñas con las manos ligeramente humedecidas.
Calienta el aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia a fuego medio. Incorpora las albóndigas y dóralas durante 5-6 minutos, girándolas con cuidado para que se cocinen uniformemente. Retíralas y resérvalas.
En la misma sartén, añade el ajo restante y los champiñones laminados. Cocina durante 4-5 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que los champiñones estén tiernos y hayan perdido parte de su agua.
Vierte el caldo de pollo desgrasado y remueve para desprender los jugos adheridos al fondo de la sartén.
Devuelve las albóndigas a la sartén, tapa parcialmente y cocina a fuego medio-bajo durante 8-10 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocinado y la salsa se haya reducido ligeramente.
Sirve las albóndigas calientes, cubiertas con la salsa ligera de champiñones.