1Creato con AI
Precalienta el horno a 190 °C. Lava y pela las patatas. Si fuera necesario, recorta ligeramente sus extremos para darles una forma uniforme y permitir que se mantengan apoyadas.
Calienta la mitad del aceite de oliva y 10 g de mantequilla en una sartén apta para horno. Añade las patatas, salpimiéntalas y dóralas durante 3-4 minutos por cada lado.
Incorpora el caldo de pollo y la mitad del tomillo. Lleva a ebullición y pasa la sartén al horno. Cocina las patatas durante 30-40 minutos, regándolas ocasionalmente con el caldo, hasta que estén tiernas y doradas.
Pela la manzana, retira el corazón y córtala en gajos o dados. Derrite los 10 g restantes de mantequilla en otra sartén y añade la manzana.
Cocina la manzana a fuego medio-bajo durante 10-12 minutos, removiendo con cuidado, hasta que esté tierna, dorada y caramelizada con sus propios azúcares. Reserva caliente.
Seca el solomillo con papel de cocina y córtalo en medallones gruesos. Sazónalos con la sal y la pimienta restantes.
Calienta el resto del aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-alto. Marca los medallones durante 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén bien dorados.
Baja el fuego, incorpora la mostaza de Dijon y unas cucharadas del líquido de cocción de las patatas. Mezcla y cocina los medallones durante 2-4 minutos más, hasta que el centro alcance aproximadamente 63-65 °C.
Retira la carne del fuego y déjala reposar durante 5 minutos. Ajusta de sal y pimienta la salsa de mostaza si fuera necesario.
Sirve los medallones de solomillo con la manzana caramelizada y las patatas fondant. Napa la carne con la salsa de mostaza y termina con el tomillo fresco restante.