
Créé avec l’IA
Precalienta el horno a 180 °C y cubre una bandeja con papel de horno.
Coloca el azúcar y la ralladura de limón en un bol. Frótalos con los dedos durante unos segundos para liberar los aceites aromáticos del limón.
Añade la mantequilla sin sal, previamente ablandada, y bate hasta obtener una mezcla cremosa y ligeramente esponjosa.
Incorpora el huevo batido, el zumo de limón y el extracto de vainilla. Mezcla hasta que todo quede integrado.
Agrega la harina de trigo, el bicarbonato de sodio y la sal. Mezcla solamente hasta obtener una masa uniforme, sin trabajarla en exceso.
Incorpora 25 g del chocolate blanco troceado y reserva los 5 g restantes para decorar.
Divide la masa en 2 porciones grandes y forma bolas altas sin aplastarlas demasiado. Colócalas sobre la bandeja dejando suficiente separación entre ellas y presiona encima el chocolate blanco reservado.
Refrigera las porciones de masa durante 20 minutos para reducir su expansión durante el horneado.
Hornea durante 10-13 minutos, hasta que los bordes estén firmes y ligeramente dorados, pero el centro todavía se vea blando.
Deja reposar las galletas en la bandeja durante 10 minutos para que terminen de asentarse. Después, pásalas con cuidado a una rejilla y deja que se enfríen antes de servir.