
Créé avec l’IA
Pela y pica finamente los dientes de ajo y la cebolla.
En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio.
Añade el ajo y la cebolla picados y sofríe hasta que estén dorados.
Agrega el caldo de pollo a la olla y lleva a ebullición.
Reduce el fuego y deja que el caldo hierva a fuego lento.
Rompe los huevos uno a uno y añádelos al caldo caliente, dejando que se cocinen durante unos minutos hasta que las claras estén firmes y las yemas aún estén líquidas.
Sazona con sal, pimienta y pimentón dulce al gusto.
Sirve caliente y disfruta de tu sopa de huevo clásica.